¿Para qué sirve el Registro de la Propiedad?


Hace años, muchas compraventas de casa o viviendas se realizaban entre personas conocidas de la misma localidad. Todo el mundo se conocía dentro de las comunidades de propietarios. Sin embargo, el desarrollo urbano y el crecimiento de las ciudades ha provocado que en la actualidad, en muchas ocasiones se hagan negocios de compraventa inmobiliaria con personas desconocidas. Así, el registro de la propiedad surge como una necesidad de garantizar la seguridad en las compras, ventas o intercambios inmobiliarios.

En el Registro de la Propiedad figuran los documentos notariales que permiten identificar al titular de una vivienda, así como el estado o cargas de la casa o piso en cuestión: ¿está inmersa en un proceso hipotecario? ¿Pesa sobre ella alguna orden de embargo?

De esta forma, la inscripción del inmueble en el Registro de la Propiedad previene ante situaciones que nadie querría vivir. Por ejemplo, que otra persona se haga pasar por dueño de la vivienda y se la venda a un tercero, o que los acreedores embarguen la vivienda a causa de las deudas del antiguo propietario (si todavía figura como titular).

Los documentos NO son fuentes accesibles al público. Para consultar el Registro de la Propiedad es necesario obtener publicidad, para lo cual se debe demostrar al registrador que se tiene un interés real en la vivienda.

La publicidad se puede solicitar mediante dos documentos:

  • Nota simple: es un documento en el que figura información básica sobre la vivienda, como su ubicación, datos personales del titular, cargas, etc.
  • Certificación: similar al documento anterior, pero suelen hacer referencia a un aspecto concreto del inmueble y si titular.

La principal diferencia entre una Nota Simple y una Certificación es que la primera es meramente informativa, mientras que la segunda otorga veracidad jurídica a los datos y debe estar firmada por un registrador.

Hay que tener en cuenta que la nueva ley de protección de datos europea establece normas más férreas a la hora de tratar informaciones con terceros, por lo que siempre es recomendable contar con documentos que prueben que la información sobre la vivienda o su titular es verídica.

También es importante para el cumplimiento del RGPD en una inmobiliaria. En concreto para asegurarse de la autenticidad de los datos de las viviendas que se ofrecen a los clientes.